La encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional CASEN es una importante herramienta para conocer la realidad del país y como insumo para el desarrollo de políticas públicas. Llevada a cabo cada dos años por el Ministerio de Desarrollo Social, ésta busca conocer la pobreza desde una medición multidimensional que contempla diversas variables: demografía, ingresos, acceso a la salud, trabajo, vivienda y educación. Por lo tanto, reconoce que la pobreza debe considerar aspectos como la calidad de vida y las vulnerabilidades socioeconómicas más profundas, convirtiéndose en uno de los instrumentos más valiosos para conocer los hogares de Chile, sus carencias y desigualdades.

Esta encuesta se ha desarrollado en trece versiones anteriores. Realizada desde 1990, su última versión -que estaba programada para finales de octubre de 2019- fue suspendida, primero por el estallido social y luego por la pandemia de covid-19. A raíz de lo anterior, por primera vez la encuesta Casen se realizará de forma mixta, con un componente presencial y otro remoto a través de 3 fases: pre contacto presencial, aplicación telefónica del cuestionario y recuperación presencial.

Reconociendo la importancia de esta encuesta, al ser el mejor instrumento para conocer las carencias de nuestra población desde un enfoque comunal, el retraso en el levantamiento de datos presenta inconvenientes en el marco del complejo momento que vive el país. Por un lado, de haberse realizado en la fecha original, nos hubiese permitido conocer la situación de los hogares del país, especialmente en términos de pobreza económica, previo a la crisis sanitaria por covid-19 y prever cómo las familias estaban preparadas o no para enfrentar una crisis de esta magnitud. Por otro, se hubiese constituido en un indicador para evaluar la pobreza multidimensional en tanto posible gatillante del estallido social.

A pesar de estos inconvenientes, estamos expectantes por conocer los resultados el 2021 y poder comprender cómo la contingencia actual ha afectado la calidad de vida de las personas y las carencias de los hogares y diferentes territorios.  Además, de todo el proceso sacaremos nuevos aprendizajes. Su realización remota será un desafío metodológico en sí mismo y habrá que evaluar si es un formato excepcional o un cambio permanente.

En Entorno Social desde marzo que nos hemos venido adaptando a esta nueva forma de hacer las cosas, buscando formas de estar presentes en los territorios de manera virtual y seguir trabajando con diferentes actores y proyectos a distancia. Aunque reconocemos que en algunas circunstancias es necesario y hasta indispensable el intercambio presencial, hemos comprobado que el uso de herramientas telemáticas sí permite interactuar y avanzar con procesos en momentos complejos. Es por esto que destacamos la voluntad del Ministerio de Desarrollo Social por llevar a cabo la encuesta en pandemia y atreverse con un nuevo método remoto que permita adaptarnos a la realidad actual.

Francisca González, consultora Entorno Social