El 9 de mayo de 1992 se adoptó la Convención Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático (COP), donde se pactaron las líneas esenciales para afrontar este desafío global. Este Convenio estableció como objetivo en su artículo 2 la “estabilización de las concentraciones de gases de efecto invernadero” con el propósito de permitir un desarrollo económico sostenible. Asimismo, este Convenio estableció en su artículo 7 la “Conferencia de las Partes (COP)” como el órgano supremo de la Convención. Este “órgano supremo” está encargado del control y aplicación de todos los instrumentos adoptados por la COP. Además, la Convención establece que la COP se celebrará anualmente.

Dentro de las COP más notables se destacan:

  • COP3 (1997), donde se adoptó el Protocolo de Kyoto.
  • COP7 (2001), donde se adoptó el Acuerdo de Marrakech.
  • COP16 (2010), donde se acordó el Acuerdo de Cancún.
  • COP21 (2015), donde se adoptó el Acuerdo de París.

Así, la importancia de las COP radica en la toma de decisiones necesarias para promover la implementación de la Convención y por ende, lograr acuerdos globales para mitigar y adaptarse al cambio climático.

La COP25 fue presidida por Chile, a cargo de la ministra de Medio Ambiente, Carolina Schmidt, cita que no pudo realizarse en el país debido al estallido social de octubre de 2019, trasladándose su realización a Madrid en diciembre de 2019. Para nuestro país fue de gran importancia el presidir la COP, puesto que, si bien Chile es un país poco relevante en términos de aporte a las emisiones globales, es altamente vulnerable al cambio climático, presentando 7 de los 9 criterios de vulnerabilidad definidos por las Naciones Unidas para evaluar la exposición. De esta forma se asumió la Presidencia de la COP25 en representación de América Latina y el Caribe, región que enfrenta circunstancias especiales y urgencias sociales, económicas y ambientales diferentes a las de los países desarrollados.

En el marco de la COP26 que se realizó en Glasgow, Escocia, el gobierno chileno hizo entrega oficial a la secretaria ejecutiva de ONU Cambio Climático, Patricia Espinosa, de la Estrategia Climática de Largo Plazo (ECLP) del país, hoja de ruta que establece los objetivos y metas sectoriales concretas que permitirán que Chile sea carbono neutral y resiliente el clima a más tardar al 2050, tal como lo pide la ciencia para hacer frente a los impactos del cambio climático (MMA,2021). La ministra Schmidt recalcó que “cumplimos con nuestro compromiso de hacer entrega a ONU Cambio Climático de nuestra ECLP, que establece 407 metas de transición y transformación de todos los sectores claves para el país, y se van poniendo metas año a año, de manera de alcanzar nuestras metas. Somos el primer país de América del Sur en cumplir con lo establecido en el Acuerdo de París y entregar esta hoja de ruta”.

Por su parte, el bi-ministro de energía y minería, Juan Carlos Jobet, mencionó que “la Estrategia Climática de Largo Plazo considera como uno de sus pilares fundamentales la transformación del sector energético. Estamos retirando las centrales a carbón y desarrollando las energías renovables, que nos permitirá usar las energías limpias en distintos sectores de la economía como el transporte, la industria, y también en nuestros hogares”.

Metas 

Para alcanzar la carbono neutralidad y ser un país resiliente al cambio climático, la ECLP fijó voluntariamente metas y acciones concretas que deberá emprender el país para completar estos desafíos, estableciendo prioridades por sectores y años de cumplimiento. En total, son 407 medidas de las cuales destacan las siguientes:

  • Al 2025 el retiro del 65% de la generación a carbón de la matriz nacional; la suma entre 10.000 a 15.000 hectáreas de humedales urbanos protegidos; el establecimiento de un eco etiquetado de reciclabilidad obligatorio y que el 100% de las áreas marinas protegidas pre-2020 cuenten con planes de manejo.
  • Al 2030, a su vez, destacan metas como un 80% de la generación eléctrica provenga de fuentes renovables; el aumento en el 50% de la red de estaciones de glaciares; la implementación de flotas cero emisiones en la gran minería, la disminución en 30% las emisiones de metano (fuerte componente de Ley REP en esta medida) y que el 100% de la población urbana tenga acceso a servicios sanitarios.
  • Al 2040 que el hidrógeno verde sea el 20% de la matriz de combustibles del país, que el 100% de los buses, taxis y colectivos sean cero emisiones y reducir en un 40% el ingreso de residuos en mares y playas. Además de generar corredores de transportes limpios en el océano, potenciado por el hidrogeno verde.
  • Al 2050 se ha propuesto que la matriz energética sea en un 100% cero emisiones, reducir en 70% las emisiones de la industria y minería, que un 30% a 50% de especies amenazadas cuente con Planes de Recuperación, Conversación y Gestión.

En una entrevista radial (Radio Infinita, 9 de noviembre), la ministra Carolina Schmidt entregó importantes distinciones en una entrevista sobre lo alcanzado en la COP26 y los principales desafíos y oportunidades para el país. En primera instancia mencionó que, si bien las COP son procesos lentos y debiesen ir más rápido debido a la urgencia del problema del cambio climático, esto sucede porque se tratan acuerdos multilaterales donde se necesita que todas las partes estén de acuerdo y es la única forma de tratar un problema global como éste. Schmidt también aclaró lo intensas que son las negociaciones y los procesos internos dentro de la COP, ejemplificó con la COP25 liderada por Chile, “fue especialmente dura porque se bajaron EE.UU. y Brasil del Acuerdo París, siendo los principales emisores del continente”. Mencionó además que la COP25 a pesar de no haber sido en Chile, permitió movilizar y unificar fuerzas en el país, de esta forma se permitió el actual liderazgo y ser Champions en la COP26, bandera que lleva el fundador de la empresa de reciclaje TriCiclos y experto en gestión ambiental Gonzalo Muñoz.

La ministra señaló también que este año la COP comenzó desde la premisa que la ciencia no es negociable y que ésta estableció un máximo para llegar a la carbono neutralidad al 2050 y poder combatir de esta forma el calentamiento global.

En cuanto al rol de Chile durante la COP26, Carolina Schmidt destacó que el país fue elogiado por la ambición en cuanto a la materia y por presentar su Contribución Determinada a Nivel Nacional (NDC) de forma anticipada, siendo los primeros del continente. Al consultarle por el rol de la política en el combate al cambio climático, la ministra señaló que “a pesar de la polarización política actual en temas de cambio climático hemos estado en unión con el congreso transversalmente”, recordando la aprobación de manera unánime en el congreso de la Ley de Marco de Cambio Climático durante este año, algo poco común en el país. Agregó que esta unidad ha permitido tener una política de cambio climático ambiciosa que permitirá al país ser carbono neutral y resiliente al 2050 que incluye al gobierno central, regional y los gobiernos locales.

Las leyes aprobadas por el Estado de Chile establecen medidas vinculantes para cada sector de la economía, estas son de carácter obligatorio y no dependerán del gobierno de turno, sino que establecen políticas de Estado a largo plazo. La ministra Carolina Schmidt mencionó “éramos un país muy pobre en energías del pasado, energías fósiles, pero tremendamente ricos en energías renovables… somos pequeños emisores pero muy vulnerables al calentamiento global. Estos avances nos permiten limpiar nuestra energía y por ejemplo exportar hidrógeno verde, limpiar la minería y los productos alimenticios que son la base de nuestra exportación”.