Con una sesión especial de conversaciones “Entorno A” junto a Hernán Hochschild, director ejecutivo de Tenemos que Hablar de Chile, celebramos nuestro 7° aniversario acompañados de clientes, socios, empresas aliadas y amigos.

“Cuando las personas nos escuchamos, aprendemos a entendernos y somos capaces de compartir propósitos”, indicó Holdschild en su presentación, en la cual recorrió la metodología y los principales hallazgos de esta iniciativa, realizada conjuntamente por la Universidad Católica y la Universidad de Chile. A través de instancias de diálogo y participación ciudadana, el estudio recogió la opinión de más de cien mil personas para conocer qué esperan y sueñan sobre el país.

En esta línea, el Director Ejecutivo explicó que, en nuestro país, los diálogos no emergen como una identidad única ni transversal. Después de hacer un análisis se concluyó que contrario a la percepción de una población polarizada, los diálogos demuestran que existe un Chile diverso, con un espacio importante para la complementariedad en la diferencia. “Lo distinto parece ser complementario, no cancelador”. En ese sentido, los encuentros revelaron, entre otras cosas, el valor y anhelos de diversidad, colaboración y construcciones comunes, aun cuando se reconoció la existencia de importantes desconfianzas a nivel general. “Pero si vemos, la confianza es la base de una sociedad”, indicó Holdschild.

Uno de los aspectos más reveladores de estos encuentros fue la percepción de fragilidad sobre los proyectos de vida, donde además la educación se posicionó como uno de los principales pilares facilitadores de un cambio social. En este sentido, la estabilidad fue reconocida como otra de las aspiraciones. De acuerdo a las opiniones recogidas, las instituciones cumplen un rol estabilizador para las personas, lo cual contrastaría con los sentimientos que emergen respecto a la clase política.

Otro punto rescatado por este diálogo, es cómo la ciudadanía percibe al Estado y lo que espera de él. En muchos casos se considera que está ausente, mientras que en otros su deficiente actuación se convierte en mal trato. Los chilenos y chilenas anhelan un rol del Estado que permita transitar desde la desprotección actual a la protección frente a la vulnerabilidad.

La ciudadanía, evidenció el estudio, busca una revalorización de lo político y de los espacios de participación. En este sentido, se suele pedir un “reseteo de la política” y tener mejores instituciones, anhelos que alojan en la creación de una nueva Constitución, concluyó Holdschild.

 

Las relaciones comunitarias

El encuentro fue dirigido por nuestra gerenta general, Teresa Matamala, y contó con la moderación del consultor Javier Celedón.

En sus palabras de bienvenida, Teresa destacó el rol de Entorno Social apoyando a empresas en Chile, y recientemente en Brasil y Uruguay, para generar conocimiento, vínculo y hacer sinergias con los territorios en los cuales emplazarán sus proyectos o cuentan con operaciones. “Una década atrás la práctica empresarial de relación con su entorno estaba centrada en la construcción de la imagen y el posicionamiento, en la observancia de la regulación y el cumplimiento de la responsabilidad social. Hoy sabemos que la centralidad que tiene para una empresa el relacionamiento comunitario y cómo gestiona y concibe esta dimensión puede ser determinante en el curso de sus proyectos y también desenvolvimiento y permanencia”, explicó. En esa línea, reconoció el aporte del sector académico y de la institucionalidad para avanzar en la profesionalización de las relaciones con comunidades.

 

“Tenemos que Hablar de Chile” nació el 2020 para sistematizar y escuchar lo que millones de personas tienen que decir sobre el país. Para ello impulsó una conversación social masiva sobre los desafíos de Chile y promovió una forma de conversar valorando las diferencias y encontrándonos a partir de ellas.

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